¿Un hecho condenable?
El tema del momento es sin duda la aprobación o desaprobación del aborto terapéutico para casos de violaciones o malformaciones en el feto, y frente a esto la Iglesia Católica expresa a través del Cardenal Cipriani que “pueden hacerse cargo de todos estos niños”. Pero la gran pregunta que me hago yo es: ¿quién se hará cargo de ellos pasada su mayoría de edad?
Coincido en que el aborto es una práctica lamentable como forma de evadir actos de irresponsabilidad, es decir, por no usar anticonceptivos y demás. Pero no se puede juzgar de la misma forma a una niña de 14 años que tuvo la mala suerte de sufrir una experiencia repudiable con su padrastro, o cuando una joven pareja de bajos recursos por azares del destino procrean un niño al cual no le podrán dar los cuidados necesarios por la enfermedad que lleva.
Como ya se me hace costumbre, usaré otro dicho que oí en conversaciones familiares: “para entender las cosas, hay que ponerse la camiseta”. Y por ello concluyo éste post recomendando a los “filósofos” de nuestra sociedad a por lo menos tomarse un tiempo en ver las cosas desde la perspectiva de los agraviados y no como los generables nazis que veían la masacre en los campos de concentración desde sus cómodas terrazas tomando un café u otra refrescante e indiferente bebida.

